Gato esqueleto
Un gato sentado hecho solo de huesos, con la cola enroscada, que parece esperar a que alguien vuelva a casa.
24,90 €Figura decorativa de gato esqueleto con un diseño orgánico y calado que deja pasar la luz entre sus formas y resalta especialmente sus detalles: costillas, patas, cráneo y una cola enroscada.
Un gato sentado y atento que decora la estantería en Halloween y que, por su diseño, no desentona el resto del año. Lo tienes en tres tamaños, de 10, 15 o 20 cm.
La leyenda del gato que no se fue
Cuentan que en una casa del final de la calle vivía una bruja con un gato negro que la seguía a todas partes. Cuando el gato se hizo muy viejo y llegó su última noche de octubre, la bruja no fue capaz de dejarlo marchar. Abrió sus libros más antiguos, encendió tres velas y pronunció las palabras que siempre había jurado no pronunciar.
El hechizo funcionó a medias: el pelaje se fue con el viento, pero los huesos se quedaron. Desde entonces el gato vuelve cada Halloween a su sitio de siempre, sentado, con la cola enroscada y la mirada atenta, esperando a que alguien encienda una luz.
Dicen que da suerte tenerlo cerca. Y que, si te fijas bien, de vez en cuando ha cambiado de postura cuando no mirabas.



